Demografía, Política Exterior y Defensa en Zonas Extremas.
Escrita por Ignacio Parrao
Resumen Ejecutivo
Los cambios demográficos en desarrollo en Chile, pueden modelar las formas de futuro de la política exterior y de la política de defensa. El poblamiento de las zonas extremas puede resultar problemático de consolidarse cifras de envejecimiento y fertilidad, las que condicionarían el diseño futuro de las políticas exterior y de defensa, enfatizando en la necesidad de establecer prospecciones acerca de las implicancias que esto tendría en el mantenimiento de la soberanía, la paz y la seguridad de Chile.
Contexto
Los recientes datos del censo de población nacional dan cuenta de proyecciones que se consolidarían hacia el futuro: envejecimiento y decrecimiento de la natalidad. Ambos factores tienen alcances respecto a múltiples políticas públicas que se orientan en el bienestar de las comunidades, pero cuyos alcances de largo plazo podrían afectar los planteamientos de política exterior y de defensa.
Las estadísticas actuales muestran, para el Censo de 2024, un índice de envejecimiento de 79 personas en edad sobre 65 años con relación a 100 personas menores de 15 años, (CHILE. Instituto Nacional de Estadísticas, 2025). Comparativamente, esta cifra alcanzó un valor de 56,9 en la medición realizada en 2017.
Seguidamente, la relación de cantidad de niños y niñas por cada 100 mujeres llega a 18,7 a nivel nacional, y los datos de paridez media se concentran en los segmentos de 40 a 49 años (CHILE. Instituto Nacional de Estadísticas, 2025), lo cual podría anticipar cambios en los parámetros de fecundidad en el futuro, obedeciendo a múltiples razones. Dentro de dichas cifras nacionales, resaltan aquellas de las regiones extremas y las implicancias de su poblamiento presente y futuro.
El objetivo de este documento es introducir a la discusión acerca de la relevancia que podría existir entre el comportamiento de la demografía y sus potenciales alcances en los diseños de Política Exterior y Política de Defensa, no centrándose en la causalidad del fenómeno poblacional, sino más bien, en las consideraciones que podrían derivarse para los asuntos de cada cartera, vinculados a la soberanía e independencia política del Estado, parte de los principios elementales sostenidos por el Estado de Chile, y en especial, a los fenómenos que, producto de la reducción del poblamiento, pudieran afectar a las zonas extremas del país.
Análisis
El poblamiento de un Estado es un aspecto que puede afectar algunos de los elementos clásicos del poder frente a su entorno, aunque si bien existen perspectivas acerca de su tratamiento dentro de los asuntos internacionales, los elementos demográficos suelen ser incorporados como un sujeto dentro de las distintas unidades de análisis de los planteamientos teóricos clásicos y contemporáneos de las relaciones internacionales y la defensa. En cuanto a las alusiones que normalmente se realiza acerca de los cambios demográficos, existen referencias a que los cambios repentinos pueden dar lugar a episodios de tensión en relación con los niveles de bienestar de las comunidades, la provisión de bienes públicos esenciales y su proyección en los asuntos internacionales (Eberstadt, 1998). Usualmente se problematiza en torno a los incrementos sustantivos de población, mas no en los descensos sostenidos como resultaría de la situación comentada.
Las premisas abordadas por Eberstadt (1998) acerca de los desafíos demográficos para los Estados dicen relación con tres elementos: la fertilidad diferencial, que involucra crecimientos dispares entre grupos étnicos o religiosos distintos, siendo potencial fuente de tensión; el envejecimiento de la población, por su capacidad de impactar en las políticas públicas, de salud y pensiones, y también en la disponibilidad o dependencia de una población económicamente activa; y las tendencias de mortalidad, que involucran posibles regresiones en las condiciones de vida de los Estados.
Otra posibilidad se determinaría por integrar el factor demográfico como parte del estatus o estratificación social del Estado dentro del entramado del sistema internacional (Bywaters, 2025). Esto podría implicar que dicho factor fuese parte integrante de los elementos identitarios y reputacionales en un entorno o contexto particular.
En paralelo, el Índice Compuesto de Capacidades Nacionales (CINC, por su acrónimo en inglés) constituye un repositorio histórico en el cual se valoran estadísticamente seis factores que conforman dicho índice, entre los que se integran a la población total y la población urbana como parte esencial del poder nacional (Correlates of War Project, s.f.). esto constituiría una cualidad material que se le asigna a la población en torno a sus factores de poder de un Estado frente a sus homólogos.
Desde el punto de vista de la planificación de las entidades de política exterior y de defensa, se afirma que parte de los documentos matrices de dichas instituciones no contienen lineamientos ni prospecciones acerca de este tema. Un análisis al contenido de documentos como Política Exterior de Chile 2030 (CHILE. Ministerio de Relaciones Exteriores, 2018) y Política de Defensa Nacional de Chile 2020 (CHILE. Ministerio de Defensa Nacional, 2021), dan cuenta que no existe una preocupación mayor acerca de este fenómeno, resaltando otros elementos demográficos coyunturales como la migración. Lo anterior permite aseverar que las cifras de crecimiento demográfico resultan en un problema emergente, cuya atención puede proyectarse hacia el futuro.
Mientras que, desde una perspectiva de la planificación estatal, la legislación nacional contiene definiciones especiales para los territorios alejados del núcleo geográfico, considerándolos “Zonas Extremas” (Vargas, 2023), particularmente las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá[1], Aysén y Magallanes y Antártica Chilena. Asimismo, tal definición involucra el desarrollo sucesivo de planes especiales para dichas áreas geográficas, tendientes a establecer condiciones especiales para su desarrollo y poblamiento.
Las cifras proporcionales de población nacional para las regiones extremas coinciden con los valores más bajos dentro del territorio nacional, donde Arica y Parinacota tiene el 1,3% de la población nacional, Tarapacá un 2%; mientras que para Aysén dicha cifra es de 0,5% y para Magallanes es de 0,9% (CHILE. Instituto Nacional de Estadísticas, 2025).
Tabla 1 Indicadores de envejecimiento y fertilidad por región.
| Región | Índice de Envejecimiento (Total región) | Paridez media (promedio de hijos por mujer) |
| Arica y Parinacota | 65,0 | 1,23 |
| Tarapacá | 43,9 | 1,33 |
| Aysén | 66,2 | 1,25 |
| Magallanes y Antártica Chilena | 87,1 | 1,09 |
Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Censo de Población 2024, Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
Adicionalmente, cabe destacar el rol que las variables de envejecimiento y fertilidad tienen en el crecimiento potencial de las cifras de población en dichas zonas extremas. De acuerdo a los datos presentados en la Tabla 1, la región de Magallanes destaca por un mayor nivel de envejecimiento y menor fertilidad promedio, lo que contrasta con las cifras de la región de Tarapacá. Mientras que las regiones de Arica y Aysén comparten datos similares para ambos índices. En el desglose comunal, existirían cifras aún más llamativas respecto a indicadores de envejecimiento, existiendo comunas en estas regiones dónde la población joven es prácticamente inexistente.
Los alcances para la política exterior podrían representar múltiples alternativas, por ejemplo, podrían deducirse de niveles asimétricos de paradiplomacia entre las localidades fronterizas, en una mayor aislación desde el núcleo central del Estado, e incluso, en mayor injerencia o poblamiento por parte de comunidades extranjeras, desplazando a los connacionales.
La posibilidad de una “fertilidad diferenciada” en zonas fronterizas, podría ser comprendida como un riesgo desde la perspectiva de la defensa, toda vez que un volumen asimétrico de población podría ejercer presión, por ejemplo, en el uso y consumo de recursos binacionales compartidos. De igual manera, algunos planteamientos estratégicos de largo plazo como la proyección Antártica, podrían resultar alterados o debilitados conforme las cifras de población decaigan.
Propuestas
- Involucramiento activo del Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Defensa Nacional en aspectos que se vinculen a la planificación del desarrollo de las comunidades fronterizas en las Zonas Extremas.
- Integración de equipos multidisciplinarios para abordar desafíos de poblamiento, infraestructura y presencia estatal en Zonas Extremas.
- Realización de prospecciones que aborden los escenarios e implicancias que los cambios demográficos tendrían para la Política Exterior y Política de Defensa.
- Diseño de herramientas que faciliten el intercambio recíproco y la paradiplomacia con regiones fronterizas de países vecinos.
- Desarrollo de una agenda de actividades permanentes en zonas fronterizas, lideradas conjuntamente por los ministerios de Relaciones Exteriores y Defensa.
Conclusiones
El problema del decrecimiento demográfico es un asunto emergente que desafiará el desarrollo de las políticas públicas en un amplio espectro de dimensiones y alcances, pudiendo representar también un reto significativo para los lineamientos contenidos en las futuras planificaciones tanto del Ministerio de Relaciones Exteriores como del Ministerio de Defensa Nacional.
La hipótesis de decrecimiento demográfico en las zonas extremas del país podría modelar cambios en las relaciones que poseen las comunidades fronterizas tanto con el núcleo poblado del Estado como con las comunidades aledañas, condicionando las posibilidades de la diplomacia y de la defensa para dar respuesta a múltiples desafíos potenciales. La velocidad de su despoblamiento podría potenciar riesgos para la soberanía y la integridad territorial, de no atenderse a circunstancias estructurales que condicionen su desarrollo o resulten atractivas para nuevos asentamientos humanos.
En esta primera aproximación al problema, puede sostenerse que el enfoque para abordarlo no debe ser exclusivamente material, entendiendo a la población solo como un componente objetivo de las capacidades nacionales, sino que debe considerarse como una variable dinámica, cuyas características resultan fundamentales para integrar, de manera descentralizada y desconcentrada, las realidades territoriales, las interacciones sociales y los acervos culturales en los lineamientos estratégicos futuros del país.
Bibliografía
Bywaters, C. (Septiembre de 2025). Perspectivas teóricas del estudio del estatus en las relaciones internacionales. Revista CIDOB d’Afers Internacionals(140), 149-171.
CHILE. Instituto Nacional de Estadísticas. (2025). Censo 2024. Resultados Nacionales. Recuperado el Octubre de 2025, de https://censo2024.ine.gob.cl/resultados/
CHILE. Ministerio de Defensa Nacional. (04 de marzo de 2021). Política de Defensa Nacional de Chile 2020. Obtenido de https://www.ssdefensa.cl/n9668_04-03-2021.html
CHILE. Ministerio de Relaciones Exteriores. (30 de enero de 2018). Obtenido de Biblioteca Digital, Gobierno de Chile: https://biblioteca.digital.gob.cl/items/9725a7aa-158b-4f18-9d6c-0425ab4af296
Correlates of War Project. (s.f.). National Material Capabilities. Recuperado el Octubre de 2025, de https://correlatesofwar.org/data-sets/national-material-capabilities/
Eberstadt, N. (1998). Demography and international relations. The Washington Quarterly, 21(2), 33-52.
Vargas, A. (2023). Caracterizaciones del territorio nacional en la normativa chilena actual. (B. d. Nacional, Ed.) Recuperado el octubre de 2025, de Biblioteca del Congreso Nacional: https://obtienearchivo.bcn.cl/obtienearchivo?id=repositorio/10221/35494/2/Normativa_Caracterizaciones_del_territorio_nacional.pdf
[1] Si bien la región de Tarapacá ha sido descartada por la actual administración dentro de esta categoría, se ha considerado pertinente incorporarla dentro del documento para fines referenciales.

